Ser la única mujer en la sala tiene dos versiones. Una es agotadora: sentir que representas a todas, que cada error se cuenta doble y cada acierto se explica por otra cosa. La otra es una ventaja: te recuerdan, te escuchan cuando hablas y tienes una perspectiva que nadie más ahí tiene. Ser la única mujer en el trabajo tiene dos versiones, y las dos se pueden manejar.
Timina vivió las dos durante quince años en pagos y ecommerce. Esto es lo que aprendió, y lo que le diría a alguien que hoy está entrando.
Primero: no es tu trabajo representar a nadie
Estás en esa junta por tu puesto, no por tu género. Si empiezas a hablar “en nombre de las mujeres”, te vuelves un tema en lugar de una profesional. Habla por tu área, por tu dato, por tu recomendación. Eso es lo que te hace pertenecer.
La representación llega sola, con resultados. No hace falta anunciarla.
Segundo: usa la visibilidad, no la sufras
Cuando eres la única, te recuerdan. Es un hecho. Puedes verlo como presión o como activo.
- Que te recuerden por algo concreto. Ten siempre un dato, una propuesta o una pregunta buena. Si vas a ser la que se recuerda, que sea por eso.
- Toma espacio en la agenda. Pide cinco minutos en la junta para presentar algo. Quien presenta, existe.
- Escribe el resumen. Después de cada junta importante, manda el correo de tres líneas con lo decidido. Controlas la narrativa y te vuelves referencia.
Tercero: consigue aliadas y aliados a propósito
No esperes a que aparezcan. Constrúyelos.
Una mentora o mentor dentro. Alguien dos niveles arriba que te explique cómo funcionan las cosas de verdad. Se pide así: “Me gustaría entender mejor cómo se deciden las prioridades del área. ¿Me regalas 20 minutos al mes?”. Casi nadie dice que no a 20 minutos.
Una par fuera. Otra mujer en la misma industria, en otra empresa. Para comparar sueldos, contrastar situaciones y saber si lo que te pasa es normal. Las comunidades de mujeres en fintech y tecnología existen para esto.
Un aliado que amplifique. Un hombre en la sala que, cuando tú propones algo y se ignora, diga “como decía ella…”. Existen. Identifícalo y díselo directamente: “Cuando propongo algo y se pasa de largo, ¿me ayudas a que se retome?”.
Cuarto: las situaciones concretas
Te interrumpen. “Termino la idea y te cedo la palabra.” Sin subir el tono. Y terminas la idea.
Repiten lo que dijiste como si fuera nuevo. “Exacto, es lo que proponía hace un momento; ¿lo desarrollamos?” Sin ironía. El punto es dejar constancia, no ganar la discusión.
Te piden tomar las notas o pedir el café, por defecto. La primera vez, lo haces y propones rotación: “Lo tomo hoy; ¿lo rotamos cada junta?”. La segunda vez, ya hay rotación.
Te dicen que eres “muy directa”. “Gracias. Me sirve serlo para que las cosas avancen.” Y sigues siendo directa.
Quinto: deja la puerta abierta
Dejar de ser la única no se logra sola. Se logra cuando quien ya entró sostiene la puerta.
- Recomienda mujeres cuando abran un puesto. Por nombre, con motivo.
- Cuenta cómo llegaste. En LinkedIn, en una plática, en una comida. Los referentes se construyen contando.
- Cuando tengas equipo, mide cuántas mujeres hay y cuántas ascienden. Lo que no se mide no cambia.
Por qué existe No venía en el plan
Porque la forma más rápida de que haya más mujeres en la sala es que más mujeres lleguen preparadas para estar en ella: sabiendo hablar en una junta, negociar un sueldo, usar la IA mejor que nadie y verse como profesionales desde el primer día.
Las mujeres que se preparan distinto, llegan distinto. Y cuando llegan, ya no son la única.
Preguntas relacionadas
¿Qué hago si me interrumpen en una junta?
"Termino la idea y te cedo la palabra", sin subir el tono. Y terminas la idea. Si repiten lo que dijiste como si fuera nuevo: "Exacto, es lo que proponía hace un momento; ¿lo desarrollamos?".
¿Cómo consigo una mentora si soy la única mujer en mi área?
Pide 20 minutos al mes a alguien dos niveles arriba, hombre o mujer, para entender cómo funcionan las cosas. Y busca una par fuera de tu empresa, en la misma industria, para comparar sueldos y situaciones.
¿Debo hablar en nombre de las mujeres en mi empresa?
No. Estás ahí por tu puesto. Habla por tu área, tu dato y tu recomendación; la representación llega sola, con resultados.